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Archive for the ‘Recuerdos, Sentimientos y Vivencias’ Category

 CANCIONES POR LA PAZ
(“Pidiendo Paz en la Guerra del Golfo 1,991”)

Los niños y los mayores

todos pedimos la Paz

a nuestra virgen del Carmen

que nos debe de salvar.

Virgen del Carmen, María,

patrona de España entera

darnos la Paz en su día

que no queremos la guerra.

por el mar y por la tierra

y por toda cristiandad

te pedimos con fervor

que nos otorgues la Paz.

Todo el mundo pedimos

a la virgen del Pilar

que no queremos la guerra

que queremos la Paz.

A la virgen le pedimos

rezando y suspirando

que tengamos todos Paz

que lo estamos deseando.

Han dispuesto terminar

el mundo con errores

y tendremos que pagar

los justos por pecadores.

Yo he cometido un error

por querer daros ánimo

pero os pido perdón

si es que podéis perdonarme.

Gracias a ti virgen María

que conseguiste la Paz

que todo el mundo quería

y gracias a tu bondad.

 

LA PANADERÍA

Tiene Manolo Ojeda una panadería

que sólo parece una confitería

hay peladillas,

tortas a lo garzón

y también con moño

las conozco yo.

Entra la Dolores

que es una merenga

y también Crucita

que son torta tiernas

y también la Paula

que es un mazapán.

Para cocer este dulce

no es menester dinero

porque los cocía

Diego y Antoñuelo.

 

EL PESCADERO

Señores os voy a contar

lo que ha pasado en Las Navas

con el que vende pescado

que Ricardito se llama,

que cuando se tomados copas

el se hace muy valiente

y luego suelen meterlo

en el pilar de la fuente

por muy valiente que sea

dos muchachos lo cogieron

el del Bombo y Barriguita

y tres baños le metieron

corriendo para su casa

con la ropa chorreando

y su mujer le decía

que te ha pasado Ricardo

no me pasa nada

a mi nada me ha pasado

dos muchachos me cogieron

y en el pilas de Las Navas

un buen baño me metieron

pues yo te digo Ricardo

que no seas tan valiente

que otra vez que te coja

te vas a tragar la fuente

pues del pueblo de Moriles

yo me tengo que vengar

y todo el pescao podrio

yo lo tengo que dejar.

Pero no sabe Ricardo

que está aquí Dª María

y todo el pescado podrío

lo echa a la enfermería

y también el carbonero

y lo riegan con “sotar”

y lo entierran en el suelo.

Aquí se acabó la historia

de todo lo sucedido

y al sinvergüenza de Ricardo

un buen baño le han metío.

 

CANTO DE ALTURA

Tú quieres procurar montaña enhiesta

casi llegar al cielo con tu cresta,

pero en frente te observa el “Harconcillo”

como a “Tolón” lo observa “Matasanos”.

Mientras tocan las nubes con sus manos

las lomas del famoso”Lazarillo”.

El alto “Maquete” y “Aquilones”

el Cerro de la Plata en “Fuensequilla”

y el cerro de la Mosca, “Mamedilla”

para mirar al mundo, sus balcones.

Cerros, crestas y picos, yo os admiro:

decidme, ¿que amontonan vuestros moles?

¿Pedruscos amarillos como soles,

o el aire en vuestra cimas que respiro?

 

UNA JÓVEN MUY GUAPA

Y una joven guapa y linda, que al servir se colocó

y a buscar trabajo ella para Valladolid marchó

se fue en busca de unos señores, cumplidos y de voluntad

apreciados por la gente con agrado demás

y el criado de la casa de ella se enamoró

trataron el casamiento, pero aquel infame no.

¡Qué va ser de mí, Dios mío!

¡Qué amargura y qué pasión!

Sufrimos en el Calvario la venganza del amor

y han pasado algunos meses, tuvo un hijo al sol

pero ella al verlo solo, al hospicio lo llevó.

Le han colgado un medallón con un retrato grabado

se lo pone a su hijo, con un grande y fuerte abrazo.

¡Hijo mío de mi alma, cuando tu sepas dirás

que te abandonó tu madre, en la casa de la caridad

si algún día tu recuerdas, de la que a ti te dio el ser.

No la olvides que es tu madre, y la tienes que querer!

Y han pasado algunos días y al hospicio visitó

unos señores muy ricos que del niño se prendó.

Lo llaman para tocarlo y llevárselo a vivir

y le preguntan al niño que si quiere ser feliz.

Tu siempre tendrás una casa, con agrado y demás

y el cariño de una madre, nunca lo podrás olvidar.

Llora el niño de alegría y mucha felicidad

que la carrera de cura acababa de terminar.

Y una mañana temprano,entró una pobre mujer

vengo a confesarle padre hoy tanto padecer

hoy hace 20 años que yo a mí hijo tiré

y sus recuerdos profundos me hacen padecer,

se oyó un grito de repente que salió del corazón

conociendo a su hijo por el mismo medallón.

Hijo mío de mi alma, que yo te daré perdón

que la culpa fue del hombre, madre, que a usted la engañó,

si ese hombre por desgracia madre, a usted le abandonó

y usted como madre buena al hospicio me llevó

y hoy sufrimos en el calvario la venganza del amor.

 

EL PERRO

En una calle oculta

que había en Madrid

que por allí nadie transitaba

había un niño recién nacido

y un perro lobo lo acariciaba.

El animal, con instinto,

de vez en cuando ladraba

por ver si alguien pasaba,

que a ese niño lo amparara,

viendo que no pasaba nadie,

el animal comprendía

que arañando en una puerta,

alguien respondería

y el “tiatón” de la casa

enseguida salió a abrir

y le han querido pegar

al perro que estaba allí,

de la ropa también le tiraba

para que a la calle pronto saliera,

este niño no tiene padre

para que pronto lo recogiera.

Lo ha cogido en los brazos,

le ha dicho “vente angelito”,

quién será esta mala madre

que comete este delito.

Coge al niño en los brazos

y se lo ha entrado para adentro,

mire usted señor conde,

mire usted lo que me encuentro,

y el señor conde responde:

no quiero cargo de nadie,

para que lo has recogido,

habedlo dejado en la calle.

Porque yo no tengo mala condición.

aunque soy pobre yo soy honrado

y ese niño no tiene padre,

mientras yo viva estará a mi lado.

Coge al niño entre los brazos

y se salió para la calle

diciendo: tú eres mi vida,

no tengo que ver con nadie.

Se le ha acabado el trabajo,

se le ha acabado el dinero,

se ha tenido que marchar

a un hospital de enfermero

y así pasaron los años

con mucha pena y dolor

por tal de no abandonar

al niño que recogió.

En una tarde que tranquilo estaba,

un parte urgente recibió:

que marchara a casa del amo

donde aquel niño recogió,

coge al niño de la mano,

se marchan a casa de su amo.

Buenos días, señor conde,

para qué he sido llamado.

Quiero que me des al niño,

me pertenece, soy su padre

y es verdad que lo tiré

porque mi hija era su madre

y entonces contesta el niño

con mucha pena y dolor:

yo me voy con este obrero

que era pobre y me crió

y usted con tanto dinero,

fue mi padre y me tiró.

 

DOS HERMANOS

Eran dos hermanos huérfanos

criados en Barcelona

el niño se llama Enrique, la niña se llama Lola.

Enrique ya se ha marchado al extranjero,

pasando barcos y mares

se ha hecho un gran caballero

tiene cuanto quiere

tiene todas sus mejoras

tiene todos sus caprichos

ya no se acuerda de la Lola.

A Lola se le va llorando

días y noches por su hermano

a la virgen del Pilar

le reza para encontrarlo

le ha salido un caballero

para casarse con Lola

Lola trató el casamiento

pa” que no te quedes sola.

Estando un día en la mesa

le dice Lola al marido

vámonos para La Habana,

tengo un hermano perdido

a mí me han dicho que vaya

Lola tu gusto es el mío

vámonos para la Habana.

Marcharon para La Habana

alquilan habitaciones

alquilan habitaciones,

las mejores de la Alhambra.

Pasando calles y plazas

no pudieron encontrarlo.

Al poco tiempo la Lola

cayó su marido malo

con las fiebres amarillas,

al poco tiempo la Lola

quedó solita en el mundo

y como le precisaba

tuvo que pedir limosna.

Se le acerca un caballero

y con vergüenza le implora.

Al ver aquel caballero

a aquella joven llorar

se ha echado mano al bolsillo

y una limosna le da.

Es usted una linda rosa

es usted un lindo clavel

vaya usted esta noche por casa

que allí le socorreré.

A la noche fue la Lola,

el caballero le abrió

le ha cogido la mano

se la ha entrado en la habitación.

Le pide cosas imposibles

Lola le dice que no,

antes pierdo yo mi vida

que no deshonrar mi honor.

El caballero furioso

le dice en estas palabras

sin o me das lo que intento

te mataré con mi espada.

Si estuviera aquí mi Enrique,

¡Ay, Enrique de mi alma!

salieras a la defensa

de la honra de tu hermana

¿Lola te llamas, chiquilla?

Lola me llamo, señor,

mátame Lola si quieres

que he sido un inquisidor,

allí fueron abrazos,

allí fueron suspiros

allí fueron encontrados,

los dos hermanos perdidos.

 

EL SIETE DE ENERO

El día siete de enero del año 47

voy a contar un suceso,

que al contarlo estremece.

En la finca de las Morras

de D. Rafael Lovera

han fallecido dos hombres

por causa de una cantera

y a las cuatro de la tarde

cuando trabajando estaban

se derriba de la cantera

y a los dos hombres los mata.

Cuando la gente volvía

del campo de trabajar

al pasar por la cantera,

se oyó una madre llorar

todos acuden corriendo

y sin dejar de llorar

pronto cogen las azadas

y se ponen a cavar,

tres horas llevan cavando

y sin poderlos encontrar

y al cabo de las tres horas,

con ellos pudieron dar,

grande pena da de verlos,

muertos y tan jovencitos,

edad 17 años

¡Qué padres tan doloridos!

Al otro día siguiente,

todos se marchan para el pueblo

como buenos compañeros,

acompañando al entierro.

Los difuntos son llevados

por mujeres compañeras

que venían de trabajar,

al caerse la cantera

y en La Rambla todo el mundo,

acompañaba al entierro

porque no se ha dado un caso

tan espantoso y horrendo.

Adiós muchachos queridos

y en la vida y en la muerte

y aquí se quedan sus madres

que no los olvidan para siempre.

 

HERNANDEZ

Hernández llegó a su casa

y le dijo a su mujer:

sácame el traje de gala

que me lo voy a poner.

Estándoselo sacando

le pregunta ¿donde vas?

y hay unos cuantos soldados

en la puerta principal,

no te lo quiero decir,

pero te voy a besar.

Ponme a mis hijos delante

que no los vuelvo a ver más.

Y un beso le dio a su hijo

y otro le dio a su mujer

y otro le mando a su madre

porque no la pudo ver.

Adiós madre de mi alma,

madre de mi corazón

que a tu hijo te lo matan

por defender la nación.

 

LA CORONESA”

Estando una “coronesa”

en la puerta de un cuartel

esperando que saliera

un teniente coronel

ya salió el sargento guardia:

Señora ¿qué quiere usted?

que si está ahí mi marido

dígale que salga él

si usted me diera las señas

lo pudiera conocer.

Mi marido es alto y rubio

tiene tipo de aragonés y

en la cintura lleva

las dos coronas del rey

y en el ala del sombrero

la de Doña Isabel.

Su marido ya no existe

lo mataron hace un mes

que lo han matado en Francia

en la puerta de un cuartel

y en el testamento dice

que me case con usted.

Si lo dice no lo hago

si lo dice, no lo haré.

Siete años lo he esperado

y otros siete esperaré.

Si a los catorce no viene

a monja me meteré.

Con los dos hijos que tienes,

Blanquita, ¿qué vas a hacer?.

Uno lo pondré en la escuela

para que aprenda a leer

y otro le daré a mis padres

para que se sirvan de él.

 

HISTORIA DE AMOR

Mujer que adoro

¡cuánto lo siento!

el no poderte abrazar yo.

Pronto termina mi triste vida

y para siempre se fue tu amor.

En el consejo me han condenado,

toda la sala por rebelión.

Pena de muerte sacó el fiscal,

mi defensor no lo escuchó.

Lloro porque siendo yo inocente,

me condenaron a muerte

por rebelión militar,

quiero que lo sepas claramente,

que llevo alta mi frente,

a nadie le he hecho mal.

Por mi no sufras,

todo es en vano,

pues mi sentencia se cumplir.

Sólo te pido que te diviertas

y no padezcas ni sufras más.

Sé que me quieres con toda el alma,

porque me diste todo tu amor,

pero las leyes hoy nos separan,

sólo te pido resignación.

Lloro porque todo ha terminado,

por salvarme, tu honra has dado.

No lo niegues, que lo sé.

Lloro porque has herido mi pecho

a pesar de lo que has hecho,

una noche moriré.

Te han engañado,

todo es mentira,

pues ellos mismos culpables son.

Cuando el piquete me esté apuntando,

yo tu retrato besaré.

Una vez manden romper el fuego,

yo por mis ojos lo bañaré.

Lloro porque ya no puedo verte,

no puedo besar tu frente,

pues hora ya llegó.

Lloro porque no puedo abrazarte,

el corazón se me parte,

adiós para siempre, adiós.

 

SEÑORITA

He llegado a pretenderte

hermosísimo clavel

estoy firme hasta la muerte

como no seas mi mujer

me ves de cuerpo presente.

Contéstame señorita

a lo que te estoy preguntando

los rayos al sol le quitas

cuanto más te estoy mirando

me pareces más bonita.

Te doy la contestación

no te lo quisiera decir

porque me da compasión

y no te puedo servir

pues yo tengo mi amor.

Por Dios no me digas eso

ni me hagas más sufrir

mejor prefiero estar preso

o que me maten a mi

a no camelar tus huesos.

Hombre yo me considero

igual que reloj sin funda

pero lo que yo no quiero

es que hagas burlas

del que no tiene dinero.

Por mi grado y condición

todas las ideas me fundan

no debo tener perdón

y como no hago burla

no me castiga el Señor.

 

LA DALIA

La dalia, heliotropo, jazmín,

un camino te haré

de amapolas y nardos

rosas y claveles te lo adornaré.

De paso en paso

pensamientos habrá

donde comprendas

que tus pies ha de pisar

junto a un geranio

yo te haré reposar

en tu pecho mi bien

yo pondré ¡ay! un ramo de azahar.

Chula se llamó la muleta que yo adoraba con sal

de la mismita Habana

la pobre tulita era natural.

Un cierto día para España embarqué

yo confieso que fui muy cruel

¡ay! pero allí la dejé.

 

 

AMOR

Un señor acaudalado

que tenía relaciones

con una joven muy guapa

lo cual que ella era pobre

por orgullo y falsedad

el infame le engañó

hasta que un día

el maldito

deshonrada la dejó.

Viendo que se hallaba encinta

y viendo que encinta se halló

ingresó en un hospital

teniendo una hermosa niña

fruto de nuestra pasión

pero pasó algún tiempo

y a ella no se le olvidó

que tenía que vengarse

de aquel que la deshonró.

Un día iba por la calle

y la niña le dijo así:

Mamaíta tengo hambre”

¿Quieres que vaya a pedir?

Un caballero elegante

que por allí paseaba

la niña se acercó a él

y estas palabras le hablaba:

Caballero una limosna,

te la pido por favor,

porque estamos sin comer

mi mamaíta y yo”.

El caballero contesta:

No tengo nada que dar”.

La niña se retira

y le dice: “So cobarde

que no tienes una limosna

para tu hija del corazón.

Eres un rico usurero

de nada te ha de servir

el tener tanto dinero”.

Y el caballero le contesta:

Tu con tus ojos has de ver

que me tengo que casar con otra

y tu nada me has de hacer”.

Pero ha pasado algún tiempo

y a ella no se le olvida

que tenía que vengarse

de aquél que la deshonró.

Coge a su niña en brazos

y hacia el templo se marchó.

Y al llegar la boda al templo

ella las puertas abrió

y siguiéndole los pasos

estas palabras le habló:

¿Dónde vas hombre cobarde?

Si es que te vas a casar,

¿no sabes que esta es tu hija?”

y le ha clavado un puñal.

Y en las ansias de la muerte

decía que me has matado

pero que Dios no te castigue

que has cumplido con tu deber

porque yo te he deshonrado.

Si las leyes me castigan

yo gustosa cumpliré

pero tú hombre cobarde

no te ríes de mi honra

ni engañas a otra mujer.

 

LA ENVIDIA

Vigilaba una vecina,

al galán que te corteja

escondida entre la reja.

Cuando asomó por la esquina

el joven que es fuerte y hermoso,

tiene un cuerpo excelente,

alto, ceñido y cariñoso

envidiado por mucha gente.

Quién encontrara esa suerte

que yo quisiera encontrar,

que tengo envidia yo al verte

y no me puedo aguantar.

Por culpa de los errores,

pienso que voy a quedar

soltera y sin amores,

que nadie se atreve a llegar,

igual que un jardín sin flores,

por no poder cultivar

esos preciosos amores

que yo quisiera encontrar.

Yo no pierdo la ilusión,

mi puerta está de par en par.

Abierto tengo el corazón

con muchas ganas de amar.

Los domingos voy a misa,

me pongo bajo el altar.

Yo no rezo muy deprisa,

pero me harto de rezar.

Yo le pido a San Antonio

sin que lo oiga Satanás,

que me mande pronto un novio

que estoy harta de esperar.

 

CARMELILLA

Carmelilla, una chica en Triana,

más bonita y más bella que el sol.

El chavea que la anda rondando

por ella se muere de pena,

se muere de amor.

Él le dice: “Carmelilla hermosa

yo torero por ti voy a ser

y tenerte mejor que una rosa”.

Ella amorosa le dio su querer.

En el alma le nacen los celos

y las penas en el corazón.

Desde entonces la pobre Carmela

a su virgencita le pide perdón:

virgencita, virgencita,

quítalo de esas mujeres,

que lo quieren por el oro

y el brillo de los caireles,

y yo lo quiero a él sólo.

La otra tarde toreó en Sevilla

y un mal toro le dio una “corná”.

Desde entonces el pobre chavea

ha quedado inútil para torear.

Despreciado de todas las mujeres,

de Carmela sólo se acordó.

Desde entonces el pobre chavea,

a su Carmelilla le pide perdón:

Perdóname Carmelilla,

perdóname si me quieres,

que a ti no te ciega el oro,

ni el brillo de los caireles,

que tú me quieres a mi solo.

te quiero porque te quiero

y en mi querer nadie manda,

te quiero porque me sale

de los reaños del alma.

 

CARMELA

Carmela se paseaba

por una sala brillante

con los dolores de parto

que el corazón se le parte.

La suegra, que la escuchaba

no era digna de escucharla.

Carmela, coge la ropa

y márchate con tu madre,

si a la noche viene Pedro,

yo le pondré de cenar,

le pondré la ropa limpia

para el domingo nudar.

A la noche viene Pedro

¿Mi Carmela dónde está?

¡Calla, hijo, calla, calla hombre!

nos ha tratado de hechiceras

hasta el último linar.

Pedro cogió un caballo

y la ha salido a buscar

y a la entrada del portal

se encuentra con su comadre:

Buenos días no des,Pedro,

hemos tenido un infante”.

El infante se celebra,

la madre que se levante

y no nos repique más.

La ha cogido en el caballo

y la espada por delante

andaron las siete leguas

ni uno, ni otro hablase.

Carmela, que no me hablas,

cómo quieres que te hable,

si los pechos del caballo

van bañaditos en sangre.

Carmela, rézame un Credo

como si fuera tu padre

que detrás de aquella ermita

llevo intención de matarte.

Y detrás de la ermita

le pegó un tiro fatal,

que muerta quedó en el valle.

Las campanadas de Toledo

empezaron a doblarte,

¿Quién ha muerto,

quién ha muerto?

La condesa de Linares”,

saltó un niño de tres horas

¿Por qué has matado a mi madre?

y una abuelita que tengo

reviente por los ijares

y la cama de mi madre

los ángeles me la guarden.

 

AMOR

Una mañana temprano

yendo a misa con mi madre

me he encontrado una mujer

que me ha parecido un ángel.

Yo sus pasos le seguí,

por ver a dónde se entraba,

se ha colado en un jardín

y le dije que la adoraba.

Al instante me contestó.

caballero, soy casada,

y a mi marido querido

no debo faltarle nada”.

Desesperado de allí

a un arroyo me “abajé”

y a un canario que cantaba

con voz me consolé.

Yo la estuve queriendo

como el pájaro decía

y antes de cumplir el mes

ya logré lo que quería.

Clara fui, Clara me llamo

siendo Clara me enturbié.

Nadie diga en este mundo

de este agua no he de beber

que en este camino tan largo

aprieta mucho la sed.

 

GERINELDO

Gerineldo, Gerineldo, un caballero pulido

quien te pillara esta noche

tres horas a mi servicio.

Como soy vuestro criado

burlarse queréis conmigo.

No se de burla, Gerineldo,

que de veras te lo digo.

Que a las diez se acuesta el rey

y a las doce está dormido.

Sobre las doce y media

tres vueltas le dio al castillo

y ha llegado la princesa,

la princesa lo ha sentido.

Lo ha cogido de la mano

y en su cama lo ha metido

con sabanitas de Holanda

y colcha bordada en fino.

Aquella noche soñó el rey

que le roban el castillo,

ha llamado a Gerineldo

y nadie le ha respondido.

Se fue al cuarto de su hija

y se los encontró a los dos

como mujer y marido.

Si yo mato a mi hija

queda el palacio perdido

y si mato a Gerineldo

que lo crié desde niño

pondremos la espada en medio

pa” que sirva de testigo.

A lo frío de la espada

la princesa lo ha sentido.

Levántate Gerineldo

que ya somos conocidos

que la espada de mi padre

está sirviendo de testigo.

¿Por donde me iré yo ahora

para no ser conocido?

Vete por esos jardines

cogiendo rosas y lirios.

El rey como lo sabía

al encuentro le ha salido

¿Dónde vienes Gerineldo

tan pálido y afligido?

Vengo por esos jardines

cogiendo rosas y lirios.

Las hojas de una rosa

te tiene desconocido,

no me niegues Gerineldo

que con mi hija has dormido.

Para mañana a estas horas

serás su esposo marido.

A esto que viene una guerra

desde Francia a Portugal

y han nombrado a Gerineldo

de capitán general..

Si a los diez años no vengo

princesa te has de casar.

Ya han pasado los diez años

y lo ha salido a buscar.

Vestida de peregrina

para no ser declarada

se ha encontrado a un pastorcillo

como una buena “maná”.

Pastorcillo, pastorcillo, por la Santa Trinidad

no me niegues la mentira

ni tampoco la verdad.

¿De quién son tantas ovejas,

con tanto hierro y señal?

Son del conde Gerineldo

que ha mandado a guardar

Y al oír estas palabras

al suelo cayó mortal:

Toma esta onza de oro

y me pones en el zaguán.

Le ha pedido una limosna

y el conde se la fue a dar.

¡Ay que cara más bonita!

¡Ay que cara más “sala”!

Le parece a la princesa

que me dejé en Portugal.

La princesa soy, señor,

que te ha salido a buscar

porque tienes un hijito

que ya te dice papá.

Entra, entra peregrina

que tu mi mujer serás

y la que iba ser mi esposa

de madrina servirá

y tú te vendrás conmigo

y no te hará falta “ná”.

 

DOS AMORES

Tengo dos amores repartidos

entre dos pueblos muy cercanos.

En Lucena yo nací

y también me bautizaron

en Monturque me casé

y nacieron mis dos hijos

fueron bautizados

quién me lo iba a decir

que en la Parroquia de San Mateo

padres e hijos nos casáremos.

Monturque tiene su belleza

y unas historias admirables,

todo hecho por los moros.

Somos de dos pueblos

como ya lo podéis ver.

Lucena con esa sierra

lo más bonito de Andalucía

lo más bello de España

esa Virgen tan bonita que la acompaña

es la Virgen de Araceli

la patrona de toda España.

 

MI TIERRA CORDOBESA

Córdoba chiquita y bonita,

con tu gracia y tu salero,

tuviste al mejor pintor

Julio Romero de Torres

y su famosa modelo

que fuiste la más famosa

que hubo en el mundo entero.

Con esos ojos morenos

y con ese cuerpo cordobés.

¿Cuántas veces pasarías

por el puente San Rafael?

¿Cuántos piropos te echarían

cuando pasabas por él?

tan linda y tan bonita,

sigues caminando hacia la Mezquita

y te fuiste a la Fuente del Potro

en busca de tu pintor

tan gallardo y garboso.

 

HOMBRE

Hortelano, hortelano,

despácheme bien las habas,

que somos muchos hermanos

y nos quedamos con ganas,

Salgo por la noche,

entro al empezar el día,

me encuentro a la pareja,

pegarme querían;

yo les contesté diciendo,

con muchísima razón,

si no queréis que robe

agrandar la ración,

no nos dais aceite,

ni tampoco pan,

no queréis que robe

tengo que robar.

Habas puse el lunes,

habas puse el martes,

el miércoles habas

y el jueves tomates,

el viernes puse “pescao”

por ver si me convenía,

como me quedé “enmayao”,

habas puse al otro día

y el domingo a buscar collejas.

 

CUANDO SEAS MUJER

Después cuando seas mujer casada

y seas mujer diligente,

si administras bien tu casa,

te envidiará le gente.

Si te casas con un pobre

que sólo tenga un jornal,

la vida se te hará triste

para administrar tu hogar,

pero si estiras bien las piernas,

hasta donde llegue la manta,

aunque viva la pobreza,

la pena no será tanta.

No hagas como muchas hacen,

que no ajustan bien las cuentas,

si el marido gana veinte,

ellas se empeñan con treinta.

Después cuando tengas hijos

y los sepas educar,

cuando todos sean mayores,

todos te respetarán.

Si de pequeños los dejas

que ellos sigan sus caprichos,

cuando lleguen a mayores

serán peor que los bichos.

Porque somos como plantas,

cuando todos nos criamos,

si de pequeños nos dejan,

luego torcidos estamos.

 

EL ROBO DEL GITANO

Alguacil:

Señor Juez, aquí le traigo

a este gitano o bandido

a quien montado en un burro

he pillado junto al río,

según podré averiguar

y probaré con testigos,

que este hombre es un ladrón

que ha robado el borriquillo

a un vecino de este pueblo

el cual reclama el castigo

que le devuelvan su burro

más daños y perjuicios.

Juez:

¿No sabe usted buena pieza

que robar es un delito

y que las leyes castigan

al ladrón con el presidio

y que la afrenta mayor

y el mejor desprestigio

para todo buen nacido

es ladrón apellidarse?

Gitano:

Párese un poquito que resuelle

que he quedado con el susto

entontecido:

Yo soy de buena nacencia

y tengo un honrado oficio

solamente que en “toas” tierras

amo ha de ser más digno

que algún falso testimonio

alevanten” a Dios mismo.

Mire usted si seré yo honrado

que cuando algo se ha perdido

tos” me buscan al escape

porque saben y tienen visto

que cosa que yo me encuentro

está fuera de peligro.

Conque, compadre,

no haga usted caso

a malos juicios.

Juez:

¿Qué tratamientos

a la justicia son esos?

¡Atrevido!

Gitano:

Señor Usía, usted dispense,

quise decir

que yo no he sido

el que el burro ha robado.

Juez:

Pues lo afirman los testigos

y el amo, como oyó usted,

pide daños y perjuicios.

Gitano:

Si el que debe pedir daños

soy yo mismo.

Juez:

¡Cómo!

¿Tras robar el burro?

Gitano:

No señor, fue un borriquillo

el que ignominiosamente

me ha robado a mí.

Juez:

Sí que es,

¿y cómo fue eso, amigo?

Gitano:

Verá usted lo ocurrido:

Estaba yo en un cerezo subido,

de perdigones ya voladores cogiendo

en la copa un nido,

cuando una rama de pronto se troncha

y ¡zas! me caí encima del burro

que estaba a la sombra del guindo

y el animal de estampida

salió por aquellos caminos

y sin dejar que me bajara

ni hacer los consejos míos

y “jala” que “jala” a mi cuadra derechito

y acertó, señor Juez.

Juez:

¿Y cómo trocó el camino

que sin duda el de su casa

es más conocido?

Gitano:

Eso le decía yo

con lágrimas y suspiros:

Para burro, sosiégate, animalito,

que vas a comprometerme

y me vas a acarrear un lío,

como si “na”, no dio a oídos,

¡Ay, señor Juez, misericordia!

¡Por los churumbeles míos,

por su padre y por su madre!

Le juro que yo no he “sio”.

Juez:

Eres ladrón y embustero,

conque a la cárcel he dicho.

Gitano:

¡Ay, señor Juez, misericordia,

que soy un padre de familia,

suegra, mujer e hijos!

Juez:

Eres ladrón y embustero,

conque a la cárcel he dicho.

Gitano:

Señores, ustedes dispensen

a este infeliz gitanillo,

que por coger un ramal

y estar subido en un guindo

le condenan a presidio.

 

CANCIÓN POPULAR

Si usted me escuchara un rato

si usted me escuchara un rato,

le cantaría un entremés,

le cantaría un entremés,

Lo que le pasó a un tahonero,

lo que le pasó a un tahonero

un día con su mujer,

un día con su mujer.

Un fraile la pretendía,

un fraile la pretendía

y le andaba pisando el pie,

y le andaba pisando el pie.

Se lo dijo a su marido,

se lo dijo a se marido

y no sabían lo que hacer,

no sabían lo que hacer.

Convídalo “pa” está noche,

Convídalo “pa” está noche

y ponle bien de comer,

ponle bien de comer.

Puso un pavo lampreado,

puso un pavo lampreado

con mucha azúcar y miel,

con mucha azúcar y miel.

Estando los dos cenando,

estando los dos cenando

llaman a la puerta, ¿quién?

llaman a la puerta, ¿quién?

Fray Andrés, que es mi marido,

Fray Andrés, que es mi marido

¿dónde meteré yo a usted?

¿dónde meteré yo a usted?

Méteme en aquel fardel,

méteme en aquel fardel,

y arrímame a la pared,

y arrímame a la pared.

Entra el marido y pregunta,

entra el marido y pregunta

¿qué es lo que hay en aquel fardel?

¿qué es lo que hay en aquel fardel?

Es un poquillo de trigo,

es un poquillo de trigo

que han traído “pa” moler,

que han traído “pa” moler.

Agarra el candil y alumbra,

agarra el candil y alumbra

que ese trigo quiero ver,

que ese trigo quiero ver.

Descubre pelo y corona,

descubre pelo y corona

y un sombrero portugués,

y un sombrero portugués.

Dios guarde a usted buen amigo,

Dios guarde a usted buen amigo

que ha caído usted muy bien,

que ha caído usted muy bien.

Que tengo el mulillo cojo,

que tengo el mulillo cojo

y usted molerá por él,

y usted molerá por él.

Lo engancharon a la una,

lo engancharon a la una

lo soltaron a las tres,

lo soltaron a las tres.

Se molió cajín y medio,

se molió cajín y medio

y una fanega después,

y una fanega después,

y una buena zurrí-pampa

y una buena zurrí-pampa

para que vuelva otra vez,

para que vuelva otra vez.

Al otro día de mañana,

al otro día de mañana

fue a misa la Isabel,

fue a misa la Isabel.

A la entrada de la iglesia,

a la entrada de la iglesia

se encontró con Fray Andrés,

se encontró con Fray Andrés.

Fray Andrés vaya usted a casa,

Fray Andrés vaya usted a casa

que ha caído que moler,

que ha caído que moler.

Vaya el demonio y lo muela,

Vaya el demonio y lo muela

que bastante molí ayer,

que bastante molí ayer.

 

NIÑA BONITA

Yo soy la niña bonita,

la graciosa de un convento.

Yo soy la que parte el pan,

yo soy la que parte el queso.

Yo soy la que bebo el vino

con estas manos divinas.

Manos blancas, ojos negros.

Cuando tenga quince años

¿qué dirán los caballeros?

No dirán que soy bonita,

ni que tengo garabatos,

pero tengo unos ojillos

que al todo el que miro mato.

 

OS VOY A CONTAR …

Os voy a contar señores

una tragedia maldita,

lo que le pasó a una madre

con su yerno y su hija.

La hija estaba casada

con un maestro albañil

mirándose en su pequeña

el matrimonio feliz.

Pero ha llegado una hora

de estas que en la vida pasan,

un caballero muy rico

a su madre se declara,

la rodeó de riquezas

y hasta su sangre le daba.

Ponte querida esta noche

la mejor ropa que tengas

que vas a venir conmigo

a casa de una marquesa.

Qué buena te llamas, madre

en esta firme muralla,

porque quieres que sea mío

lo que habita en esta casa.

Sería la una de la noche

cuando al palacio llegaron,

un lacayo salió a abrir

que ya estaba preparado.

Ven acá blanca paloma,

sientate en esta butaca,

que muy prono vendrá el rey

y serás dueña de esta casa.

El caballero la coge,

su madre la sujetaba,

ella llorando decía:

caballero soy casada.

No me importa si es casada,

ni tampoco su marido,

lo que quiero es que seas reina

de este grande mi castillo.

Caballero miserable,

y tenedme compasión

deme un puñal de dos filos

y nos batiremos los dos.

La mujer, como es más débil,

cayó al suelo y redobló.

Y dice la suegra:

Toma Juan, no te acalores,

toma este vaso de agua,

tu mujer muere cautiva,

y tu sangre envenenada,

y tu desgraciada hija

en una fiera entregada.

 

EL SOLDADITO

En un hospital de Cádiz

habitaba una enfermera

que a todos los soldaditos

les hablaba de esta manera:

Soldadito, soldadito,

¿qué tienes que tanto penas?

¿Es que te marea el mar

o el humo de las calderas?

A mi no me marea el marea,

ni el humo de las calderas,

es que me he casado hoy

y me llevan a la guerra.

Qué bonita y doncella.

Si ustedes la quieren ver,

la llevo en la cartera.

Sacó la fotografía

para que todos la vieran

y hasta el mismo coronel

se ha enamorado de ella.

Soldadito, soldadito,

ya te puedes ir con ella,

que por un soldado menos

no perderemos la guerra.

Ábreme la puerta, cielo,

ábreme la puerta, estrella.

La puerta no te la abro,

mi marido está en la guerra.

Ábreme la puerta, cielo,

ábreme la puerta, estrella,

que por tu cara bonita

me he librado de la guerra.

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